Acerca

¿Por qué Deskílate?


Hola, me llamo Celeste, vivo en Lima – Perú, tengo 27 años, soy licenciada en negocios y también la creadora de Deskílate.

 

Creé este espacio porque un buen día me cansé de ser parte de las estadísticas mundiales respecto al sobrepeso y la obesidad, como ésta que dice que el 39% de la población adulta tiene sobrepeso y que el 13% es incluso obesa (según la Organización Mundial de la Salud).

 

Más allá del tema estético y de los estereotipos de belleza actuales, ese día me cansé de sentirme pesada, lenta y con poca energía. En verdad estoy completamente segura de que si hubiese seguido con los pésimos hábitos alimenticios que tenía, en el largo plazo hubiese sido una más de esas 2.8 millones de personas que cada año muere por estas causas.

 

Con 1.58 centímetros de estatura y un estilo de vida sedentario hasta el tuétano, llegué a pesar más de 70 kilos apenas cumplidos mis 24, condenándome así a cargar todos los días alrededor de 15 kilos de más de forma innecesaria.

 

Esta situación empezó a salirse de control cuando tuve una pareja a los 22 años. Antes de estar con esta persona mi peso promedio era de 60 kilos, tenía algo de sobrepeso pero al menos eso no afectaba mis actividades diarias. Sin embargo, conforme íbamos avanzando en la relación me di cuenta de que la mayor parte del tiempo nos dedicábamos a comer, ya que esta es una forma muy bonita y placentera de pasar el tiempo con la persona que uno ama, ¿no es cierto? Casi siempre sucede que cuando nos enamoramos subimos algunos, o incluso varios kilos de más porque salimos a cenar bastante seguido, vamos al cine, comemos grandes porciones de pop corn, frankfurters, gaseosas, también preparamos postres juntos, nos regalamos dulces, chocolates, cupcakes…. y un largo, pero laaaaargo etcétera.

 

Esto, sumado a que en ese entonces no hacía ningún tipo de actividad física y además tenía un trabajo de oficina de casi 10 horas diarias de lunes a viernes, hizo que mi peso aumentara progresivamente sin darme cuenta. Seguro estarás de acuerdo conmigo cuando digo que trabajar en una oficina es realmente un problema para mantenernos saludables, ya que la mayoría de nosotros comemos snacks perjudiciales durante nuestras horas de trabajo como una forma de quitarnos el estrés, afectando no sólo como nos sentimos y nos vemos, sino también afectando nuestro presupuesto con esos gastos “hormiga”.

 

Para cuando me di cuenta de que cada vez compraba tallas de ropa más grandes y que salía realmente mal en las fotos con mi familia y amigos, la balanza ya marcaba casi 70 kilos, así que me propuse hacer algo al respecto y pagué muy emocionada y aparentemente decidida, TODO un año adelantado de gimnasio y, aunque me avergüence un poco admitirlo, sólo asistí a duras penas 2 meses… jejeje, típico.

 

No exagero al decirte que hacía de todo para bajar de peso: ejercicios de cardio, spinning, clases de salsa (y yo que tengo dos pies izquierdos), trekking, me puse a hacer mil dietas, dormía con fajas (una verdadera tortura para mi columna), pero aún así en vez de sentirme más ligera me sentía toda hinchada y que hasta el agua me hacía engordar. Esto empeoró cuando terminé la relación con mi ex y empecé a comer mucha más comida chatarra.

 

No me di cuenta de que si realmente quería hacer un cambio positivo en mi vida tenía que empezar por tener bien claro el por qué quería bajar de peso. Establecer claramente ese por qué fue MUY importante para los momentos en los cuales quería dejar todo de lado y volver a lo mismo. Entre mis por qué estaban:

 

  • Verme realmente bien.
  • Sentirme realmente bien.
  • Aumentar mis niveles de energía.
  • Demostrarme a mí misma que sí tenía la fuerza de voluntad suficiente para alcanzar mi peso ideal y mantenerlo para siempre.
  • Tener un mejor estilo de vida.
  • Mejorar mi expectativa de vida.
  • Usar la ropa que yo quisiera en talla XS.

 

Como resultado de tener claros mis por qué y de una mejor predisposición mental, lo cual es básico, comencé este viaje hacia un estilo de vida más saludable a través del cambio de mis hábitos, una dieta más balanceada y ejercicio físico. Así, bajé un aproximado de 15 kilos en 10 meses una vez tomada en serio mi resolución.

 

Antes y Despues Redes

 

Mi proceso fue tan transformador, no sólo a nivel físico sino también a nivel mental y espiritual, que llegó el punto en el que me sentí inspirada para crear Deskílate, un espacio virtual en el cual comparto mi historial personal, junto con todos los tips que me ayudaron a bajar de peso de manera efectiva y permanente 🙂

 

Realmente espero que aquí encuentres todas las herramientas y motivación que necesitas para decirle adiós a esos kilos de más que cargas de forma innecesaria, para siempre. No importa si se trata de 1 kilo, 3, 20 ó 100. Aquí encontrarás absolutamente todo lo que me ayudó a mí en este proceso y que ha contribuido a que hoy mi vida sea mucho más feliz.

 

Así que… deskílate y empieza a escribir tú también tu propia historia.

 

¡Que disfrutes tu estadía aquí!

 

Celeste

pierda grasa abdominal